Los mecanismos. La Introyección.

Los mecanismos. La Introyección.

¿Qué son los mecanismos neuróticos?

En gestalt a los mecanismos se les apellida neuróticos. “Neurótico” entendido como ausencia de atención, de darse cuenta, de conciencia. Neurótico sería lo que en la psicología transpersonal se llama oscuridad, la ausencia de luz.

La fábula de Nasrudín de las llaves ayudará a entenderlo.

Estaba Nasrudín debajo de una farola agachado y llegó un amigo que le preguntó ¿que haces Nasrudín? Estoy buscando las llaves que las he perdido. Ah, pues te ayudo. Y después de buscar durante un rato. Le vuelve a preguntar, Nasrudín ¿estás seguro de que has perdido aquí las llaves? Las llaves las perdí en casa. ¿Entonces que hacemos buscando en la calle? En mi casa está oscuro y no veo, en cambio aquí debajo de la farola hay luz.

Esta fábula Sufí explica claramente lo que representa la luz y la oscuridad. La luz como sinónimo de conciencia y la oscuridad como la ausencia de ella.

Y luego, la palabra mecanismo se refiere a que es automático, mecánico. Que ocurre una y otra vez, sucede de manera mecánica, y de nuevo otra vez, como si perteneciera a un engranaje que tiene vida propia.

¿Para que nos han servido los mecanismos neuróticos? Gracias a ellos hemos sobrevivido, hemos aprendido a amoldarnos a nuestro ambiente y lo hemos hecho de una manera excepcional. Pero con efectos secundarios… ya que también son la manera que tenemos de desconectar con lo esencial, son la manera que hemos aprendido desde pequeños a desconectar de nosotros mismos y del contexto, del otro.

La manera de hacerlo es variada, Fritzt Perls diferenció cuatro mecanismos básicos:

  • Introyección
  • Proyección
  • Confluencia
  • Retroflexión.

Después otros autores han ampliado los mecanismos incluyendo otros, de los que rescataré los siguientes:

  • Deflexión
  • Profexión

Iré explicando en otras entradas del blog cada uno de los mecanismos, ahora me parece interesante explicar el primero, la introyección, por su relevancia en el día a día y porque influye en el resto de mecanismos.

Introyección

Los introyectos son las normas, valores, los deberías, los conceptos que nos hemos tragado desde niños. Y los aceptamos como propios a pesar de ser algo ajeno. Así los introyectos los nombramos en primera persona “Yo debo …” , a pesar de ser algo externo “Tu has de…” El introyecto se hace más evidente cuando la necesidad interna es incompatible con el introyecto. ¿Aquí que ocurre?
Fritzt Perls describe un ejemplo en su libro “El enfoque gestalt y testigos de terapia” que describo (a mi manera, con algún cambio) a continuación:

Un cantante está en una actuación con su coro y le entran unas ganas tremendas de hacer pis. Aquí el cantante tiene dos opciones, una es salir discretamente de la actuación a cubrir su necesidad primaria. Y otra es quedarse, ¿qué le motiva a permanecer en el concierto? Un introyecto, una voz interna que le dice: ” Yo no puedo molestar” En este ejemplo, el introyecto “Yo no puedo molestar” tiene más fuerza que satisfacer la propia necesidad.
Otros ejemplos de introyectos:
“Tengo que ser buena”
“No puedo llorar”
“Tengo que ser el mejor”

La manera de trabajar los introyectos es darnos cuenta de cada uno de ellos, nombrarlos y digerirlos. Así asimilaremos lo que queremos o necesitamos y desecharemos lo que nos resulte indigesto.

Hay muchísimos, seguro que ahora se te están ocurriendo varios a ti. ¿Los quieres compartir?

 

 

 

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