Cómo trabajo

Te acompaño

El enfoque que yo tengo en la terapia está centrado en la persona, confío plenamente en la autoregulación y en el poder que tenemos en nuestro propio cuerpo para llegar a la salud.
Obviamente nadie puede saber más que tú de ti misma/o. El secreto es adquirir la valentía y la confianza de creer en tí. Puedo acompañarte en el viaje de conocerte, observar los mandatos internos, las ideas aprendidas que sigues a pesar de hacerte daño, las dualidades, los conflictos internos, explorar emociones que están contenidas…

Creo que los síntomas son un recurso sano que posee el cuerpo para
hacerse escuchar, los síntomas que reaparecen en nuestra vida como una emoción (por ejemplo: tristeza, apatía, enfado, etc) o un síntoma físico (por ejemplo: una tensión muscular, problemas intestinales, etc.).
Todos los síntomas son fuente de exploración y autoconocimiento que
ayudan al autocuidado. Con lo cual, no hay consejos ni pautas que seguir, el crecimiento se basa en la autoescucha.

¿Para qué la compañía de un terapeuta?

Las vivencias que vamos teniendo a lo largo de nuestra vida nos ayudan a comprendernos, no hay duda de que la vida es nuestra escuela. Lo que ocurre es que siempre caemos en los mismos baches y buscamos «soluciones» en lugares que, la mayoría de las veces, no nos sientan bien e incluso nos dejan más perdidos que antes. Y así, seguimos buscando con el anhelo de que «algo» o «alguien» nos quite de encima la sensación de insatisfacción que tenemos, mientras seguimos perdidos y a la deriva.

Como terapeuta no podré «quitarte» la sensación de insatisfacción de un plumazo, pero puedo acompañarte y descubrir cual es tu manera de relacionarte y para qué te sirve, cuales son tus mecanismos, automatismos que has aprendido y llevas utilizando desde la infancia.

Puedo acompañarte y juntos reconocer cuáles son las necesidades reales que tienes, todo ello comprendiéndolo, sintiéndolo y pasándolo por el cuerpo para poder reconocerlo como propio y poder actualizarlo en el presente y en el aquí, que es el único lugar en el que vivimos y en el que se pueden tomar decisiones y hacernos cargo de lo que es nuestro.

Simbólicamente sería ayudarte a encontrar la propia brújula si está
perdida, ayudarte a que coloques el imán para que funcione, ayudarte a
mirar la propia brújula haciendo menos caso a la brújula del vecino, en
definitiva darte cuenta para poder hacerte responsable y así vivir en el
presente lo que ocurre en el presente.

Puede que resulte difícil entenderlo porque la terapia gestalt es principalmente vivencial, además de  pasar por los pensamientos pasa por el cuerpo,
por las emociones y las sensaciones. Con lo cual, si te ha dado el gusanillo en el cuerpo al leer esto, te animo a que pruebes una sesión, nos conozcamos y veamos si creemos que sería la terapeuta adecuada para ti.